«Empieza en dos y suma tres» nos da una regla para saber el siguiente número. Sacar una bola sin mirar es diferente: puede salir más de un resultado. Vamos a separar ambas situaciones y después contar posibilidades sin confundir «más probable» con «seguro».
Si necesitas repasar:
1. Una regla indicada permite continuar paso a paso
La instrucción dice: empieza en 2 y suma 3 en cada paso. El primer número es 2. Para hallar el segundo hacemos 2 + 3 = 5; para el tercero, 5 + 3 = 8. Seguimos con 11 y 14. Cada flecha del dibujo representa una aplicación de la misma regla.
Si nos piden el cuarto número contando el inicio como primero, damos tres pasos, no cuatro. Además, una lista corta sin una regla no siempre determina una única continuación. En estos primeros ejercicios la instrucción estará escrita para que sepamos qué seguir.
Contar términos, no solo sumas
Empieza en 4 y suma 2. Escribe los cuatro primeros términos.
Fijamos el primero
Es 4 antes de hacer ninguna suma.
Calculamos los siguientes
4 + 2 = 6; 6 + 2 = 8; 8 + 2 = 10.
Los términos son 4, 6, 8 y 10.
Hicimos tres avances para obtener cuatro términos contando el inicial.
La regla también puede restar
Empieza en 20 y resta 3 en cada paso. ¿Cuál es el tercer término?
Escribimos el primero
20.
Obtenemos el segundo
20 − 3 = 17.Obtenemos el tercero
17 − 3 = 14.
El tercer término es 14.
Las diferencias son −3 entre vecinos, como indica la regla.
2. Para repetir un patrón identificamos su bloque completo
La regla del dibujo es repetir rojo, azul, azul. El bloque tiene tres posiciones, aunque solo haya dos colores diferentes. Al terminar el tercer elemento volvemos al primero del bloque.
Las posiciones 1, 4 y 7 inician un bloque y son rojas. Las posiciones 2 y 3, 5 y 6, 8 y 9 son azules. Para localizar una posición podemos separar bloques completos y mirar en qué lugar del siguiente bloque cae.
Un bloque de tres elementos
Se repite círculo, círculo, cuadrado. ¿Qué figura ocupa la posición 8, contando desde 1?
Separamos los primeros bloques
Las posiciones 1 a 3 y 4 a 6 forman dos bloques completos.
Entramos en el tercero
La 7 es círculo, la 8 es el segundo círculo.
En la posición 8 hay un círculo.
No usamos un bloque de dos solo porque haya dos tipos de figura.
Una posición justo al empezar
Se repite rojo, azul, azul. ¿De qué color es la posición 10?
Contamos tres bloques
Las posiciones 1 a 9 completan tres bloques.
Reiniciamos el patrón
La posición 10 empieza el cuarto, cuyo primer color es rojo.
Es roja.
Cada nuevo bloque empieza con el mismo color: 1, 4, 7, 10…
3. El azar no viene con una regla que determine el próximo color
Nuestra bolsa opaca contiene tres bolas rojas y dos azules. Son iguales al tacto, se mezclan y se extrae una sin favorecer ninguna. No podemos saber de antemano qué bola concreta saldrá, aunque sí conocemos todos los colores que puede dar.
El dibujo muestra el contenido para poder contarlo; durante la extracción no lo vemos. En este modelo cada bola individual tiene la misma posibilidad de salir. «Al azar» no significa siempre que todos los resultados imaginables sean iguales: esa igualdad es una condición que aquí fijamos para contar con fracciones.
Dos colores no garantizan mitad y mitad
Hay tres bolas rojas y dos azules, con todas las bolas igualmente posibles. ¿Tienen los dos colores la misma posibilidad?
Contamos qué bolas dan cada color
Rojo tiene tres posibilidades; azul, dos.
Comparamos esos recuentos
Tres es mayor que dos.
No; rojo es más probable.
Los resultados individuales igualmente posibles son las cinco bolas, no los dos nombres de colores.
Cambiar las condiciones cambia el modelo
Una bola se distingue por ser mucho más grande y una persona elige al tocarla. ¿Podemos suponer sin más que todas las bolas tienen la misma posibilidad?
Revisamos la selección
Se está favoreciendo una bola por una característica reconocible.
Revisamos la hipótesis de igualdad
No está justificada en esta selección.
No; debemos conocer cómo se elige antes de usar el recuento como probabilidad.
Contar objetos solo da la regla sencilla si sus posibilidades individuales son iguales.
4. Seguro, imposible y posible dependen de los resultados permitidos
En la bolsa de tres rojas y dos azules, sacar verde es imposible: no hay ninguna bola verde. Sacar roja es posible, pero no seguro: una azul también puede salir. Sacar roja o azul es seguro porque cualquiera de las cinco bolas tiene uno de esos colores.
Imposible significa ningún resultado favorable, no simplemente algo poco frecuente. Seguro significa todos los resultados favorables. Si añadimos una bola verde, obtener verde deja de ser imposible: cambiaron las condiciones.
Todo el contenido de un color
Una bolsa contiene solo cuatro bolas rojas. Extraemos una. ¿Sacar rojo es seguro?
Revisamos todas las posibilidades
Las cuatro bolas son rojas.
Aplicamos el significado
Cualquiera que salga cumple sacar rojo.
Sí, es seguro.
No hay una bola de otro color que permita un resultado diferente.
Difícil no significa imposible
Una bolsa tiene nueve bolas rojas y una azul. ¿Sacar azul es imposible?
Buscamos una posibilidad favorable
Existe una bola azul.
Distinguimos poca cantidad de ninguna
Una posibilidad no es cero.
Es posible, aunque menos probable que rojo.
Un solo resultado favorable basta para que no sea imposible en este modelo finito.
5. La fracción compara favorables con el total, contando lo mismo
Hay cinco bolas individuales igualmente posibles. Tres son rojas: la probabilidad de rojo es 3/5. El denominador 5 cuenta todas las bolas; el numerador 3 cuenta las que cumplen la pregunta. Para azul, el mismo total sigue siendo cinco y los favorables son dos: 2/5.
Escribimos probabilidad = casos favorables ÷ casos totales cuando todos esos casos son igualmente posibles. No mezclamos «dos colores» abajo con «tres bolas» arriba: ambos recuentos deben referirse al mismo tipo de resultado.
La probabilidad está entre 0 y 1, incluidos los extremos.
Una probabilidad mayor no garantiza el resultado de una extracción. Ni 1/2 obliga a que en cada dos intentos ocurra exactamente una vez.
Otra bolsa y otra pregunta
Una bolsa tiene dos bolas rojas y cuatro azules, todas igualmente posibles. Halla la probabilidad de azul.
Contamos el total
2 + 4 = 6 bolas.Contamos las favorables
Cuatro son azules.
Escribimos y simplificamos
4/6 = 2/3, dividiendo ambos números entre dos.
La probabilidad de azul es 2/3.
Dos favorables de cada tres como proporción del modelo; no una promesa de dos azules exactas en tres intentos.
Incluir todos los colores presentes
En una bolsa hay cinco rojas y tres azules. ¿Qué probabilidad tiene sacar roja o azul?
Contamos todas las bolas
5 + 3 = 8.Contamos las favorables
Las ocho cumplen uno de los dos colores.
Formamos la fracción
8/8 = 1.
La probabilidad es 1: es seguro.
Las probabilidades pueden ser iguales a uno; no tienen que ser siempre fracciones propias.
6. Devolver una bola y no devolverla son experimentos diferentes
Si sacamos una roja y la devolvemos, al mezclar otra vez vuelven a estar las tres rojas y dos azules. Bajo el mismo procedimiento, la siguiente extracción conserva las probabilidades 3/5 y 2/5. Haber visto rojo antes no obliga a que ahora salga azul.
Si sacamos una roja y no la devolvemos, quedan dos rojas y dos azules: cuatro bolas.
Lo que cambió fue el contenido de la bolsa, no una obligación de compensar colores.
Se devuelve y se mezcla
En la bolsa original sale azul dos veces, devolviendo la bola y mezclando cada vez. ¿Cuál es la probabilidad de rojo en el siguiente intento?
Revisamos el contenido actual
Sigue habiendo tres rojas y dos azules.
Volvemos al mismo recuento
Tres favorables de cinco bolas.
Sigue siendo 3/5.
Los resultados anteriores no han retirado ninguna bola.
Se retira una azul
De la bolsa original sacamos una azul y no la devolvemos. Halla la probabilidad de rojo en la siguiente extracción.
Actualizamos el contenido
Quedan tres rojas y una azul.
Contamos el total nuevo
3 + 1 = 4.Contamos las rojas favorables
Siguen siendo tres: probabilidad 3/4.
Ahora es 3/4.
Usar cinco como total ignoraría que retiramos una bola.
7. Los resultados observados se registran; no se fuerzan a seguir un patrón
Podemos anotar cada extracción y contar frecuencias: cuántas veces salió cada color. Esa tabla describe lo ocurrido. La probabilidad calculada con la bolsa describe las posibilidades del modelo. En pocos intentos no tienen por qué coincidir sus proporciones.
Una secuencia programada «rojo, azul, azul» sí sigue ese bloque porque la regla lo exige. Las extracciones con devolución no están obligadas a formar ningún bloque. Antes de predecir un siguiente elemento, revisa si tienes una regla explícita o un experimento de azar.
Comparar observación y modelo
Una bolsa con tres rojas y dos azules da dos rojas y tres azules en cinco extracciones con devolución. ¿Es imposible ese resultado?
Revisamos qué permite cada intento
Ambos colores son posibles.
Interpretamos la probabilidad
3/5 para rojo no obliga a obtener tres rojas exactas en cada grupo de cinco intentos.
No; es un resultado posible.
La frecuencia observada en una muestra pequeña puede diferir de la proporción de la bolsa.
La misma lista puede venir de situaciones distintas
Vemos rojo, azul, azul. ¿Podemos asegurar que después tocará rojo?
Preguntamos por la regla
Si se ha ordenado repetir ese bloque, sí.
Consideramos el azar
Si son extracciones, esa lista por sí sola no determina la siguiente.
Solo podemos asegurarlo si la regla de repetir el bloque está dada.
No convertimos unos resultados pasados en una instrucción que el azar tenga que cumplir.
Ahora lo resolvemos de principio a fin.
EJEMPLO RESUELTO 1
Elegir el color más probable
Una bolsa contiene 4 bolas amarillas y 1 azul, iguales al tacto. Se mezclan y se extrae una sin mirar, sin favorecer ninguna. ¿Qué color es más probable y cuál es su probabilidad?
Revisamos las condiciones
Las bolas son iguales al tacto y no se favorece ninguna: podemos contar bolas individuales como casos igualmente posibles.
Contamos el total
4 amarillas + 1 azul = 5 bolas.Comparamos los favorables
Amarillo tiene cuatro casos y azul uno: amarillo es más probable.
Escribimos la probabilidad pedida
4 favorables de 5 posibles: 4/5.
Interpretamos la respuesta
Amarillo es más probable, pero una azul sigue siendo posible.
Amarillo es más probable; su probabilidad es 4/5.
4/5 para amarillo y 1/5 para azul completan todos los resultados: 5/5 = 1.
EJEMPLO RESUELTO 2
Continuar una regla conocida
Empieza en 5 y suma 4 en cada paso. Escribe los cuatro primeros números, contando el 5 como primero.
Contamos el comienzo como primero
El primer término es 5.
Aplicamos una vez la regla
5 + 4 = 9: segundo término.Aplicamos otra vez la regla
9 + 4 = 13: tercero.Hacemos el tercer avance
13 + 4 = 17: cuarto.Comprobamos
Los cuatro números son 5, 9, 13 y 17; cada vecino aumenta en cuatro.
Los cuatro números son 5, 9, 13 y 17.
Todas las diferencias consecutivas son cuatro, tal como exige la regla.
Los símbolos que hemos usado
- Azar
- Situación cuyo resultado concreto no conocemos de antemano.
- Seguro
- Ocurre en todos los resultados permitidos por las condiciones.
- Imposible
- No ocurre en ninguno de los resultados permitidos.
- Más probable
- Tiene mayor posibilidad de ocurrir dentro del modelo usado.
- Patrón
- Organización que sigue una regla, como repetir colores o sumar siempre lo mismo.
Ahora te toca a ti.
Tienes cinco ejercicios. Inténtalos; las pistas te ayudan si te atascas.
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