La PizarraMatemática.

Primaria

Tablas y gráficos para leer datos

Diez personas responden cuál de tres frutas prefieren. En una lista de respuestas cuesta compararlas. Vamos a ordenarlas en una tabla y luego en un gráfico. Aprenderemos a leer el título, la escala y las cantidades antes de sacar conclusiones.

1. La pregunta y el grupo dan significado a los datos

Nuestra pregunta es: «Entre manzana, pera y plátano, ¿cuál prefieres?». Preguntamos a diez personas y cada una elige solo una de las tres opciones. Estas condiciones permiten interpretar lo que contaremos: una respuesta corresponde a una persona.

Los datos son las respuestas recogidas. En orden, fueron: pera, manzana, pera, plátano, pera, manzana, pera, plátano, manzana, pera. Primero contamos que hay diez; después buscamos cuántas veces aparece cada fruta.

No contar votos como personas sin leer la regla

En otra encuesta cinco personas pueden votar hasta dos opciones cada una. Si se registran ocho votos, ¿hay ocho personas?

  1. Revisamos cómo se recogieron

    Una persona puede aportar más de un voto.

  2. Distinguimos las cantidades

    Ocho cuenta votos, no necesariamente personas.

Resultado

No; participaron cinco personas y se registraron ocho votos.

Lo comprobamos

Solo podemos identificar votos y personas si cada una aporta exactamente uno.

Una pregunta distinta produce otros datos

Una tabla recoge cuántas piezas de fruta come cada persona al día. ¿Es lo mismo que preguntar su fruta preferida?

  1. Leemos qué mide cada pregunta

    Una recoge una cantidad; la otra, una preferencia.

  2. Revisamos si se pueden intercambiar

    Los datos responden a preguntas diferentes.

Resultado

No; debemos mantener el significado de la pregunta original.

Lo comprobamos

El título debe explicar qué se contó, no decir solo «frutas».

2. Agrupamos respuestas iguales y contamos repeticiones

Repasamos la lista y anotamos una marca por respuesta. «Manzana» aparece en las posiciones 2, 6 y 9: tres veces. «Pera» aparece cinco veces. «Plátano» aparece dos. La cantidad de veces que aparece una opción se llama frecuencia.

Las frutas son las categorías y sus frecuencias son 3, 5 y 2. Las categorías nombran los grupos; los números indican cuántas respuestas hay dentro. Al terminar comprobamos 3 + 5 + 2 = 10: coincide con la cantidad de respuestas inicial.

FrutaFrecuencia
Manzana3
Pera5
Plátano2
Total10

Una lista de colores

Las respuestas son azul, rojo, azul, verde, azul, rojo. Cuenta las frecuencias.

  1. Agrupamos cada categoría

    Azul aparece tres veces, rojo dos y verde una.

  2. Comprobamos el total

    3 + 2 + 1 = 6 respuestas.
Resultado

Azul: 3; rojo: 2; verde: 1.

Lo comprobamos

Hay seis respuestas en la lista original; ninguna se pierde ni se cuenta dos veces.

Encontrar un error de recuento

Hay doce respuestas, pero las frecuencias anotadas suman once. ¿Está terminada la tabla?

  1. Comparamos los totales

    Doce y once no coinciden.

  2. Revisamos la recogida

    Si cada respuesta debía registrarse en una categoría, falta contar una o hay otro error.

Resultado

Hay que revisar la lista y las marcas.

Lo comprobamos

Que la tabla tenga un aspecto ordenado no garantiza que el recuento sea correcto.

3. Cada fila de la tabla une un nombre con su cantidad

Para leer una tabla no separamos los números de sus etiquetas. La fila «Pera | 5» significa que cinco personas de nuestro grupo eligieron pera. No significa cinco frutas compradas ni cinco días: eso lo decide la pregunta que hicimos.

La fila «Total» reúne todas las frecuencias; no es una cuarta fruta. Si las categorías incluyen todas las respuestas y cada persona está en una sola, sumarlas permite contar el grupo. La tabla no necesita ordenar las frutas de menor a mayor para ser correcta.

OpciónPersonas que la eligieron
Manzana3
Pera5
Plátano2

Leer una sola fila

Una tabla indica perros: 3, gatos: 4, conejos: 2. ¿Cuántos gatos registra?

  1. Buscamos la etiqueta que se pregunta

    Localizamos la fila gatos.

  2. Leemos su frecuencia

    La cantidad asociada es cuatro.

Resultado

Registra 4 gatos.

Lo comprobamos

El total de animales sería 3 + 4 + 2 = 9; no responde a esta pregunta concreta.

Restar del total

En una tabla completa hay diez respuestas: cinco pera y dos plátano. Solo falta la frecuencia de manzana. Hállala.

  1. Contamos lo conocido

    5 + 2 = 7 respuestas.
  2. Buscamos lo que falta para el total

    10 − 7 = 3.
Resultado

Hay 3 respuestas de manzana.

Lo comprobamos

3 + 5 + 2 = 10 confirma que todas las respuestas están incluidas.

4. El gráfico de barras muestra las mismas frecuencias

En el eje horizontal aparecen las frutas. En el vertical aparece la cantidad de personas, empezando en cero. La barra de manzana sube hasta 3; la de pera hasta 5; la de plátano hasta 2. El gráfico expresa lo mismo que la tabla, usando alturas.

Leemos nombres, escala y alturas
Personas0123453Manzana5Pera2Plátano
Personas por categoría: Manzana, 3; Pera, 5; Plátano, 2. El eje vertical empieza en cero y sus marcas aumentan de 1 en 1. Cada barra tiene el mismo ancho; su altura indica la cantidad.

Las barras tienen el mismo ancho y usan la misma escala. Para comparar cantidades miramos su altura respecto al cero, no cuál tiene el nombre más largo ni cuál ocupa más espacio por ser más ancha. Dejamos separaciones entre categorías para distinguirlas.

Leer una barra sin sumar otras

¿Cuántas personas eligieron plátano en nuestro gráfico?

  1. Buscamos su categoría

    Es la barra etiquetada Plátano.

  2. Seguimos su altura hacia la escala

    Alcanza el valor 2.

Resultado

Lo eligieron 2 personas.

Lo comprobamos

El 2 es su frecuencia; el 10 es el total del grupo.

Cambiar el dibujo sin cambiar los datos

Colocamos las tres barras en otro orden, con sus etiquetas correspondientes. ¿Cambian las frecuencias?

  1. Revisamos cada pareja nombre-altura

    Cada fruta conserva su cantidad.

  2. Distinguimos posición y valor

    Solo cambió el orden visual.

Resultado

No; los datos siguen siendo los mismos.

Lo comprobamos

Si cambiáramos las etiquetas sin mover sus cantidades, sí representaríamos otra información.

5. Una marca no siempre vale uno: leemos la escala y la clave

Ahora el gráfico usa marcas 0, 2, 4, 6 y 8. Cada salto vale dos. La barra de azul alcanza 6: son seis personas, aunque desde cero hay solo tres saltos. Contamos el valor que indican las marcas, no el número de líneas.

Leemos nombres, escala y alturas
Personas024686Azul2Rojo8Verde
Personas por categoría: Azul, 6; Rojo, 2; Verde, 8. El eje vertical empieza en cero y sus marcas aumentan de 2 en 2. Cada barra tiene el mismo ancho; su altura indica la cantidad.

En un pictograma usamos símbolos en vez de barras. Su clave dice cuánto vale cada dibujo. Si un símbolo representa tres libros, cuatro símbolos no son cuatro libros: son cuatro grupos de tres. Sin una clave, no conocemos la cantidad que representa un dibujo.

Tres saltos de dos

Una barra llega a la tercera marca después de cero en una escala 0, 2, 4, 6… ¿Qué cantidad representa?

  1. Leemos el tamaño de cada salto

    Cada uno añade dos.

  2. Contamos tres saltos

    2 + 2 + 2 = 6.
Resultado

Representa 6 unidades.

Lo comprobamos

El tercer salto no representa tres unidades si la escala avanza de dos en dos.

Aplicar una clave

Un pictograma muestra cuatro símbolos completos. Cada símbolo vale tres libros. ¿Cuántos libros representa?

  1. Separamos símbolos y libros

    Hay cuatro dibujos, de tres libros cada uno.

  2. Multiplicamos

    4 × 3 = 12.
Resultado

Representa 12 libros.

Lo comprobamos

3 + 3 + 3 + 3 confirma los cuatro grupos.

6. La clave se aplica a todos los símbolos del pictograma

Los cuatro dibujos de libro del esquema tienen el mismo valor: tres libros reales cada uno.

Al contarlos obtenemos 4 × 3 = 12 libros.

La clave está escrita debajo para que el gráfico pueda entenderse sin adivinar.

La clave convierte dibujos en cantidades
Un dibujo = 3 libros4 dibujos × 3 = 12 libros
Hay 4 símbolos de libro. La clave indica 3 libros reales por símbolo. Se representan 12 libros, no solo 4.

Si se permite usar medio símbolo, debe representar la mitad del valor de uno completo. Por ejemplo, con una clave de dos libros por símbolo, medio símbolo vale un libro. No cambiamos la equivalencia a mitad de una fila.

Una clave diferente

Tres símbolos completos representan cinco libros cada uno. ¿Cuántos libros hay?

  1. Leemos esta clave

    Cada dibujo vale cinco, aunque otra tabla pudiera usar dos o tres.

  2. Contamos tres grupos

    3 × 5 = 15.
Resultado

Hay 15 libros.

Lo comprobamos

Tres es la cantidad de símbolos, quince la de libros representados.

Un símbolo y medio

Un símbolo representa dos bicicletas. Una fila tiene un símbolo completo y medio símbolo. ¿Cuántas bicicletas representa?

  1. Interpretamos el símbolo completo

    Aporta dos bicicletas.

  2. Interpretamos el medio

    La mitad de dos es una bicicleta.

  3. Reunimos las dos partes

    2 + 1 = 3.
Resultado

Representa 3 bicicletas.

Lo comprobamos

El medio símbolo no vale una bicicleta por ser medio dibujo, sino porque esta clave asigna dos a uno completo.

7. Comparar puede pedir diferencia, total o moda

En nuestra encuesta, pera tiene frecuencia 5 y manzana 3. «¿Cuántas más eligieron pera?» pide la diferencia: 5 − 3 = 2. «¿Cuántas eligieron pera o manzana?» reúne las dos categorías: 5 + 3 = 8. Leemos la pregunta antes de elegir la operación.

Leemos nombres, escala y alturas
Personas0123453Manzana5Pera2Plátano
Personas por categoría: Manzana, 3; Pera, 5; Plátano, 2. El eje vertical empieza en cero y sus marcas aumentan de 1 en 1. Cada barra tiene el mismo ancho; su altura indica la cantidad.

La moda es la categoría de frecuencia mayor: aquí, pera. No es el total ni una media. Si dos categorías empatan en la frecuencia máxima, señalamos ese empate; no elegimos una arbitrariamente. Que pera sea la más elegida no implica que todas las personas la prefieran.

La diferencia no es el total

En otra encuesta hay siete votos verdes y cuatro azules. ¿Cuántos votos más tiene verde?

  1. Leemos «más que»

    Se pide comparar, no juntar.

  2. Calculamos la diferencia

    7 − 4 = 3.
Resultado

Verde tiene 3 votos más.

Lo comprobamos

Cuatro más esos tres reconstruyen siete. Sumar siete y cuatro respondería cuántos votos reúnen.

Dos máximos iguales

Una tabla tiene azul: 6, rojo: 6 y verde: 2. ¿Qué opción es la más frecuente?

  1. Buscamos la frecuencia mayor

    Es seis.

  2. Comprobamos todas las categorías

    Azul y rojo alcanzan ese valor.

Resultado

Azul y rojo empatan como opciones más frecuentes.

Lo comprobamos

Verde tiene dos, así que no participa en el empate máximo.

8. Las conclusiones deben respetar el grupo y la pregunta

Los datos describen las diez personas consultadas y sus respuestas entre las tres opciones ofrecidas. Podemos afirmar que en ese grupo ganó pera con cinco respuestas. No podemos concluir que toda una ciudad prefiere pera ni que nadie en el mundo prefiera fresa.

Frecuencia cero y categoría no consultada son cosas distintas. Si se ofreció fresa y nadie la eligió, su frecuencia es cero. Si no se ofreció, esta encuesta no nos dice cuántas personas la habrían elegido. El título, las opciones y cómo se recogieron los datos limitan lo que podemos afirmar.

Una afirmación demasiado amplia

Ocho de diez compañeros prefieren jugar al fútbol. ¿Demuestra eso que ocho de cada diez personas de todo el país lo prefieren?

  1. Identificamos el grupo observado

    Solo se preguntó a diez compañeros.

  2. Revisamos el salto de conclusión

    No sabemos si representan al país entero.

Resultado

No; el resultado describe a esos diez compañeros.

Lo comprobamos

Podemos escribir ocho de diez en el grupo consultado, sin extenderlo a otro grupo sin datos.

Ausencia de respuesta o ausencia de pregunta

Una encuesta solo ofrece manzana y pera. No aparece plátano en la tabla. ¿Su frecuencia es necesariamente cero?

  1. Revisamos las opciones

    Plátano no se ofreció como respuesta.

  2. Delimitamos lo observado

    No sabemos cuántos lo habrían elegido si pudieran.

Resultado

No podemos concluirlo con esa encuesta.

Lo comprobamos

Frecuencia cero exigiría que la categoría estuviera incluida y no hubiera recibido respuestas.

Ahora lo resolvemos de principio a fin.

EJEMPLO RESUELTO 1

Leer y comparar preferencias

En un grupo, 4 personas eligen azul, 7 verde y 3 rojo. Cada una elige un solo color. ¿Cuántas personas hay y cuál es el color más elegido?

  1. Interpretamos las frecuencias

    Cada persona eligió un solo color, así que los grupos no repiten personas.

  2. Juntamos azul y verde

    4 + 7 = 11 personas.
  3. Añadimos rojo

    11 + 3 = 14 personas.
  4. Buscamos la frecuencia máxima

    7 es mayor que 4 y que 3; corresponde a verde.

  5. Respondemos las dos preguntas

    Hay 14 personas; la moda es verde.

Resultado

Hay 14 personas; la moda es verde.

Lo comprobamos

Las tres frecuencias suman catorce y la mayor corresponde a verde.

EJEMPLO RESUELTO 2

Leer la clave de un pictograma

En un pictograma, cada dibujo de una bicicleta representa 2 bicicletas reales. Una fila muestra 5 dibujos completos. ¿Cuántas bicicletas representa?

  1. Leemos la clave antes de contar

    Cada dibujo representa dos bicicletas reales.

  2. Contamos los símbolos

    Hay cinco dibujos completos.

  3. Convertimos símbolos en bicicletas

    5 × 2 = 10 bicicletas.
  4. Comprobamos con parejas

    2 + 2 + 2 + 2 + 2 = 10.

    La fila representa 10 bicicletas.

Resultado

Representa 10 bicicletas.

Lo comprobamos

Dos bicicletas por símbolo y cinco símbolos forman cinco parejas, diez bicicletas.

Los símbolos que hemos usado

Dato
Cada información recogida, como la fruta elegida por una persona.
Categoría
Grupo de respuestas del mismo tipo.
Frecuencia
Número de veces que aparece una respuesta o categoría.
Escala
Relación entre la altura o las marcas del gráfico y las cantidades.
Moda
Categoría o valor con mayor frecuencia; puede haber empate.

Ahora te toca a ti.

Tienes cinco ejercicios. Inténtalos; las pistas te ayudan si te atascas.

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