Multiplicar la coordenada n por n parece tan sencillo como una matriz diagonal. Pero en una sucesión infinita puede convertir una entrada cuadrado sumable en una salida que ya no pertenece al espacio. Ese detalle nos obliga a escribir dónde puede aplicarse el operador antes de hablar de su adjunto o de su espectro.
Si necesitas repasar:
1. Un operador incluye su dominio, además de su fórmula
En un Hilbert H, un operador lineal T es una aplicación definida en un subespacio D(T) de H y con valores en H. Acotado en su dominio significa que existe C con ‖Tx‖≤C‖x‖ para todo x de ese dominio. Si es denso, un operador acotado se extiende de forma única a todo H.
Una derivada puede amplificar cada vez más las oscilaciones. No se puede aplicar como operador de H a cualquier elemento de H sin comprobar que la derivada existe en el sentido requerido y pertenece también a H. La pareja dominio y acción es el operador: dos fórmulas iguales con dominios diferentes no definen necesariamente el mismo T.
Misma expresión, dominios diferentes
En L²(0,1), usar −i f′ sobre H¹₀(0,1) y sobre H¹(0,1).
Primera elección
H¹₀ impone valor cero en ambos extremos, en el sentido de trazas.
Segunda
H¹ permite valores de borde distintos de cero.
Comparar
La función constante uno pertenece al segundo dominio y no al primero.
Las acciones formales coinciden donde ambas se aplican, pero los operadores no son iguales.
La derivada de la constante existe; la diferencia de pertenencia viene del dominio.
Una cota comprueba estabilidad
Sx=2x en cualquier Hilbert.
Norma
‖Sx‖=2‖x‖.Constante
C=2 sirve para todas las entradas.Continuidad
Si→x, entonces ‖Sx_j−Sx‖=2‖
−x‖→0.
Este operador está acotado.
Para probar no acotación habrá que mostrar que ninguna constante sirve, no solo que una constante elegida falla.
2. El modelo diagonal separa entradas admisibles e inadmisibles
Para que la salida siga en ℓ², el dominio debe ser . Contiene las sucesiones de soporte finito y por eso es denso.
Cada vector básico pertenece al dominio, tiene norma uno y su imagen tiene norma n. Las imágenes de entradas unitarias crecen sin cota: T no es acotado. El dominio es propio; hay sucesiones de ℓ² que no pasan la nueva condición.
Una entrada que deja de ser cuadrado sumable
=1/n.
Entrada
∑||²=∑1/n² es finita: x pertenece a ℓ².
Salida formal
nx_n=1 en todas las coordenadas.Fallo
∑1 diverge; la salida no está en ℓ², así que x no pertenece a D(T).
La fórmula no define Tx como elemento de este Hilbert para esa entrada.
No se escribe que T envía esa x a un vector de ℓ²: precisamente no es una entrada permitida.
Una entrada que sí pertenece al dominio
=1/n².
Entrada
∑1/n⁴ es finita.
Salida
Tx tiene coordenadas 1/n.
Dominio
∑n²||²=∑1/n² es finita.
Esta x está en D(T), aunque tenga soporte infinito.
El dominio no se limita a las sucesiones de soporte finito.
3. Cerrado significa que los límites compatibles siguen en la gráfica
No dice que el dominio sea todo H ni que sea cerrado con la norma original. La norma de gráfica hace completo D(T) exactamente cuando T es cerrado.
El diagonal anterior es cerrado: las dos convergencias implican convergencia de cada coordenada, así que =nx_n. Como y está en ℓ², se cumple la condición de dominio. Clausurable significa que el cierre de la gráfica sigue siendo una gráfica; entonces existe la clausura del operador.
Calcular una norma de gráfica
x=e₄ en el modelo diagonal.
Entrada
‖e₄‖=1.Salida
Te₄=4e₄ y su norma es cuatro.Combinar
‖e₄‖_T=√(1²+4²)=√17.
La norma de gráfica mide a la vez entrada y salida.
No es la norma original uno ni la suma simple cinco.
Aproximar una entrada permitida en norma de gráfica
=1/n² y
su truncación hasta N.
Error de entrada
La norma al cuadrado de x−es
1/n⁴.
Error de salida
La norma al cuadrado de T(x−) es
1/n².
Límite
Ambas colas tienden a cero; también lo hace la norma de gráfica del error.
Las truncaciones aproximan esta entrada con control de la acción.
Convergencia solo en ℓ² no garantizaría por sí sola convergencia de las imágenes.
4. El adjunto exige una identidad con una cota en la norma original
Usamos producto interno complejo lineal en la primera variable. Para T densamente definido, y pertenece a D(T*) si existe z∈H tal que ⟨Tx, y⟩=⟨x, z⟩ para todo x∈D(T).
Equivale a que x↦⟨Tx, y⟩ sea continuo para la norma original de H, no solo para la de gráfica.
Esa condición define el mismo dominio que antes, y Cauchy–Schwarz verifica la identidad: T*=T, incluyendo dominios. El adjunto es cerrado aunque T no lo fuese.
Una prueba de pertenencia al adjunto
En el diagonal, =1/n².
Candidato
=ny_n=1/n.
Pertenencia
z∈ℓ², así que |⟨Tx, y⟩|=|⟨x, z⟩|≤‖x‖‖z‖.Adjunto
y∈D(T*) y T*y=z.
La cota usa la norma de x, sin introducir ‖Tx‖ en el lado derecho.
Esa diferencia separa la definición del adjunto de una mera continuidad de gráfica.
Una entrada de H que no pertenece al dominio del adjunto
=1/n.
Forzar coordenadas
Probar con cadaexige
=1.
Obstrucción
No existe z∈ℓ² con todas las coordenadas uno.
Concluir
y no está en D(T*).
Estar en H no basta para aplicar el adjunto.
La condición del adjunto no puede satisfacerse eligiendo otro z: sus coordenadas ya están forzadas.
5. Simétrico prueba una inclusión; autoadjunto exige igualdad de dominios
Esencialmente autoadjunto significa que su clausura es autoadjunta y proporciona la única extensión autoadjunta.
Para A=−i d/dx con dominio H¹₀(0,1), integrar por partes prueba simetría, pero su adjunto tiene dominio H¹(0,1): no es autoadjunto. Las condiciones f(1)=eⁱθf(0), θ real fijo, dan extensiones autoadjuntas. Un autoadjunto definido en todo H sería acotado por el teorema de gráfica cerrada; si no está acotado necesita un dominio propio.
Ver la condición de borde en la simetría
f, g∈H¹₀(0,1).
Integrar por partes
⟨Af, g⟩−⟨f, Ag⟩=−i[f·conj(g)]₀¹.Extremos
Los valores de f y g son cero en los dos extremos.
Resultado
El término de borde se anula y se cumple la identidad simétrica.
La integración usa precisamente el dominio elegido.
No se obtiene igualdad de dominios con el adjunto a partir de este cálculo.
Cambiar el borde cambia autovalores
Probar f(x)=eⁱλx en A con f(1)=eⁱθf(0).
Acción
−i f′=λf.Borde
eⁱλ=eⁱθ exige λ=2πk+θ, k entero.Casos
Para θ=0 aparece λ=0; para θ=π los autovalores son múltiplos impares de π y no aparece cero.
La misma expresión diferencial tiene espectros distintos según su dominio.
Cada θ se fija para todo el dominio del operador, no se elige para cada función por separado.
6. El resolvente debe invertir la aplicación y devolver entradas del dominio
El espectro σ(T) recoge los demás valores. Para autoadjuntos el espectro es real y, si Im z≠0, la inversa tiene norma como máximo 1/|Im z|.
En el diagonal, para z fuera de los enteros positivos, se resuelve =
/(n−z). La distancia de z a esos enteros es positiva y acota la inversa.
Por tanto el espectro es {1,2,3,…}.
Invertir en z=0
Resolver Tx=y para cualquier y∈ℓ².
Candidato
=
/n.
Normas
‖x‖≤‖y‖ y ∑n²||²=∑|
|²<∞.
Inversa
La aplicación y↦x es acotada y devuelve D(T); es la inversa buscada.
Cero está en el resolvente.
La inversa es acotada aunque T no lo sea.
Un punto espectral concreto
z=4.
Vector permitido
e₄∈D(T).Aplicar
(T−4I)e₄=0.Fallo
No es inyectivo, así que no puede tener inversa biyectiva.
Cuatro es un autovalor y está en el espectro.
El espectro tendrá también casos sin núcleo en otros operadores; aquí el núcleo basta para decidir.
7. El teorema espectral reemplaza la diagonalización por una medida de proyecciones
Todo autoadjunto T tiene una única medida de proyecciones P sobre los conjuntos borelianos de R con .
La suma numerable se entiende en sentido fuerte: aplicada a cada vector converge en H.
Para (B)=‖P(B)x‖², el dominio es
y esa integral es ‖Tx‖². En el diagonal, P(B) conserva las coordenadas n que pertenecen a B. En otros operadores la medida no tiene que concentrarse en autovalores.
Una proyección espectral diagonal
x=3e₁+2e₄−e₆ y B=[2,5].
Índices
Cuatro está en B, mientras uno y seis no.
Proyectar
P(B)x=2e₄.Medida
(B)=‖2e₄‖²=4.
La masa espectral de ese vector en el intervalo es cuatro.
No se cuenta solo una coordenada: la masa depende del cuadrado de su amplitud.
La integral recupera una suma conocida
x=e₁+2e₃.
Masas
tiene masa uno en λ=1 y masa cuatro en λ=3.
Integral
∫λ²d=1²·1+3²·4=37.
Acción
Tx=e₁+6e₃ tiene norma al cuadrado 1+36=37.
La medida reproduce la norma de la imagen.
El ejemplo es finito para poder hacer todas las cuentas, pero la condición de dominio controla también sumas infinitas.
8. Un operador puede tener espectro sin ningún autovalor
Es autoadjunto y su espectro es R. La ecuación Mf=λf obligaría a soportar f en el único punto {λ}, de medida cero: no tiene autovectores no nulos.
Aun así, funciones unitarias cada vez más concentradas cerca de λ cumplen ‖(M−λ)f‖→0. Una inversa acotada contradiría esto. M−λ es inyectivo y tiene imagen densa, pero no sobreyectiva: es espectro continuo. No hay una base de autovectores que diagonalice todos los autoadjuntos como en dimensión finita.
Calcular un autovector aproximado
=(2ε)⁻¹ᐟ² en (λ−ε, λ+ε), cero fuera.
Normalizar
∫||²=(2ε)/(2ε)=1.
Residuo
‖(M−λ)‖²=(2ε)⁻¹
=ε²/3.
Límite
Su norma residual es ε/√3 y tiende a cero.
Detecta el espectro aunque nunca sea un autovector exacto no nulo.
Cada pertenece al dominio porque su soporte es un intervalo acotado.
Ver la falta de sobreyectividad
Intentar resolver (M−λ)f=1_{(λ−1, λ+1)}.
Solución forzada
Salvo en el punto λ, debe ser f(t)=1/(t−λ) en ese intervalo.
Norma
∫ cerca de λ de 1/|t−λ|² diverge.
Fallo
No hay solución f∈L², mucho menos en D(M).
El operador no es sobreyectivo en ese valor.
Su imagen sigue siendo densa: el ortogonal de la imagen es el núcleo del adjunto, que aquí es cero.
9. El cálculo funcional mantiene el dominio visible y produce evolución unitaria
Si g es boreliana acotada, g(T) es acotado.
En particular el dominio de T² puede ser menor que el de T.
Con g(λ)=e⁻ⁱᵗλ obtenemos U(t)=e⁻ⁱᵗᵀ, grupo unitario fuertemente continuo.
Stone da el recíproco: todo grupo unitario fuertemente continuo tiene un generador autoadjunto con esta convención. Continuidad fuerte significa continuidad al aplicar a cada vector; no promete continuidad en norma de operador.
Pertenecer a D(T) no basta para T al cuadrado
En el diagonal, =1/n².
Primera acción
Tx tiene coordenadas 1/n y pertenece a ℓ².
Segunda acción formal
T²x tendría coordenadas uno.
Dominio
No está en ℓ²: x no pertenece a D(T²), aunque sí a D(T).
Las potencias requieren nuevas comprobaciones de dominio.
Es la misma condición ∑n⁴||²<∞ vista desde el cálculo funcional.
Evolución de un vector básico
x=e₃ en el diagonal.
Acción espectral
U(t)e₃=e⁻³ⁱᵗe₃.Norma
El factor tiene módulo uno: la norma permanece uno.
Derivar
La derivada es −3i e⁻³ⁱᵗe₃=−iTU(t)e₃.
La fórmula temporal se comprueba directamente en esta entrada del dominio.
Para un vector fuera de D(T), U(t)x existe, pero no se asegura esa derivada en H.
Ahora lo resolvemos de principio a fin.
EJEMPLO RESUELTO 1
No acotación diagonal
Prueba que (Tx)ₙ=n xₙ no es acotado en ℓ².
Dominio
Cada
tiene soporte finito y pertenece al dominio diagonal.
Entrada
Su norma es uno.
Acción
Te_n=ne_n.Salida
‖Te_n‖=n.Contradicción con una cota
Una constante C tendría que satisfacer n≤C para todos los enteros positivos n, lo cual es imposible.
Conclusión
T no es acotado; la prueba ya usa entradas de soporte finito.
T no es acotado.
La obstrucción aparece ya en vectores de soporte finito.
EJEMPLO RESUELTO 2
Un autovector
Calcula T e₄.
Vector
e₄ tiene un uno en coordenada cuatro y ceros en las demás.
Dominio
∑n²|(e₄)_n|²=16, finita.Aplicar la fórmula
Cada coordenada se multiplica por su índice.
Coordenadas
En la cuarta queda cuatro y en todas las demás cero.
Resultado
Te₄=4e₄.Interpretar
Es un autovector no nulo con autovalor cuatro.
T e₄=4e₄.
El autovalor es 4.
Los símbolos que hemos usado
- H, ⟨·,·⟩
- Hilbert complejo; usamos producto interno conjugado lineal en la primera variable.
- T:D(T)⊂H→H
- Operador lineal junto con su dominio, un subespacio que normalmente es denso.
- T*
- Adjunto: y pertenece a D(T*) si x↦⟨y,Tx⟩ es continuo en la norma de H; ⟨y,Tx⟩=⟨T*y,x⟩.
- G(T)
- Gráfica {(x,Tx):x∈D(T)} en H⊕H.
- ρ(T), σ(T)
- Conjunto resolvente y espectro, su complemento en C.
- P(B), μₓ(B)
- Proyección espectral de un boreliano B⊂R y medida escalar μₓ(B)=⟨x,P(B)x⟩.
- eₙ
- Sucesión básica de ℓ² cuya coordenada n es uno y las demás son cero.
- H¹(0,1), H¹₀(0,1)
- Funciones L² con derivada débil L²; el segundo espacio exige trazas cero en ambos extremos.
Ahora te toca a ti.
Tienes cinco ejercicios. Inténtalos; las pistas te ayudan si te atascas.
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