Diseñar un mercado es escoger reglas que cambian qué conviene hacer a cada participante. Veremos dos preguntas diferentes: cómo pujar por un objeto sin tener que adivinar al rival y cómo asignar parejas sin que dos participantes quieran abandonar juntos sus asignaciones.
Si necesitas repasar:
1. Un mecanismo declara mensajes, asignación, pagos y preferencias
En una subasta cada participante comunica una puja; la regla decide quién gana y cuánto paga. Su valor privado v es cuánto valora el objeto, no necesariamente su puja. Suponemos utilidad cuasilineal: al ganar pagando p recibe v−p y al perder recibe cero.
Fijamos un único objeto, valores privados no negativos, pujas no negativas y una regla de desempate independiente y declarada. No introducimos presupuestos, valoraciones interdependientes o pagos extra. Eficiencia, ingresos, participación e incentivos son criterios distintos.
Separar valor, puja y precio
Tu valor es 12, anuncias una puja de 14 y pagas 8 al ganar.
Valor
El beneficio de tener el objeto se mide por 12.
Mensaje
14 es lo comunicado; no cambia tu valor real.
Utilidad
12−8=4, no 14−8.
La utilidad usa el valor real y el pago.
La regla todavía debe justificar qué precio se cobra.
Perder no es una pérdida de la puja
Una puja de 12 pierde frente a otra mayor, sin pagos a perdedores.
Asignación
No recibes el objeto.
Pago
No pagas la puja enviada.
Utilidad
Recibes cero según el modelo declarado.
Un mensaje no es automáticamente un pago.
Otros mecanismos pueden cobrar tarifas; aquí no existen.
2. En segundo precio tu puja decide si ganas, pero no el precio rival
La mayor puja gana y paga la mayor puja de los demás. Fijadas las pujas ajenas, llamamos b a ese máximo rival. Ganar da v−b y perder da cero. Solo hay que comparar esas dos utilidades.
Si b<v conviene ganar; si b>v conviene perder; si b=v hay indiferencia de utilidad. En un empate de pujas se aplica la regla fijada. Al pujar v, un empate ocurre justo en b=v y cualquiera de sus resultados da utilidad cero.
Ganar con margen positivo
Valor 12 y máximo rival 8; pujas 12.
Comparar
12>8, ganas.Precio
Pagas 8, no tu propia puja 12.
Utilidad
12−8=4.
Pujar tu valor consigue la victoria beneficiosa.
La cifra del pago viene de los otros participantes.
No comprar por encima de tu valor
Valor 12 y máximo rival 15; pujas 12.
Comparar
12<15, pierdes.Utilidad
Cero.
Alternativa
Si subieras a 16 y ganaras, pagarías 15 y recibirías −3.
Perder es mejor que obtener una utilidad negativa.
El objetivo matemático es la utilidad, no ganar siempre.
3. La veracidad se prueba para cualquier rival, no con un solo ejemplo
Pujar v es débilmente dominante: para cualquier perfil rival fijo y cualquier puja alternativa, la utilidad veraz no es menor. La demostración usa los casos b<v, b>v y b=v; no hace falta una distribución de rivales.
Subpujar solo puede perder victorias que daban beneficio. Sobrepujar solo puede añadir victorias a precio mayor que el valor. Algunas desviaciones empatan frente a ciertos rivales: por eso no decimos que decir la verdad mejore estrictamente en cada situación.
El coste posible de subpujar
v=12, b=8; anuncias 6.
Desviación
Con 6 pierdes y recibes cero.
Veraz
Con 12 ganas y recibes 4.
Comparación
La subpuja pierde un beneficio disponible.
Subpujar puede perjudicar, no asegurar una compra más barata en segundo precio.
Frente a b fijo el precio al ganar sigue siendo b.
El coste posible de sobrepujar y un empate
v=12; comparamos rivales b=13 y b=5.
Rival 13
Pujar 14 hace ganar pagando 13: utilidad −1; pujar 12 da cero.
Rival 5
Pujas 12 y 14 ganan pagando 5: ambas dan utilidad 7.
Conclusión
La desviación puede empeorar o empatar; nunca mejora sobre la puja veraz.
El argumento completo de casos establece dominancia débil.
En b=v, ganar o perder con pago v produce utilidad cero.
4. Asignación eficiente e ingresos son cantidades diferentes
Con pujas veraces, gana alguien de mayor valor. Eso maximiza el valor del único objeto asignado bajo estas preferencias. El pago es una transferencia entre ganador y vendedor; no aumenta por sí solo el valor que genera la asignación.
La participación veraz da utilidad no negativa porque al ganar el precio rival no supera el valor. Reservas, costes, varios objetos o presupuestos cambian el modelo y exigen nuevas pruebas. No se traslada esta propiedad a toda regla con nombre parecido.
Contar bienestar sin sumar dos veces el precio
Valores 12,8,5 y pujas veraces.
Asignación
Gana el valor 12 y paga 8.
Utilidades
Ganador 4; otros compradores 0; vendedor recibe 8, con valor propio del objeto supuesto cero.
Total
4+8=12: el valor generado, no 20.
Los ingresos 8 no son iguales al bienestar 12.
Si el vendedor tuviera un valor de reserva propio habría que incluirlo.
Cambiar a primer precio cambia la prueba
Un único rival puja 8; valor propio 12.
Primer precio
Con puja 12 ganarías pagando 12 y tendrías utilidad cero.
Desviación
Con puja 9 ganarías pagando 9 y tendrías utilidad 3.
Contraste de reglas
La prueba de veracidad de segundo precio no se aplica a esta regla.
No basta mantener el ganador: la regla de pago altera incentivos.
Este caso fijo refuta dominancia veraz en primer precio, sin resolver todo su equilibrio.
5. Emparejar no necesita dinero, pero sí preferencias por ambos lados
Ahora consideramos dos grupos de igual tamaño, con preferencias estrictas y completas por el otro grupo, y asignaciones uno a uno. Una pareja no asignada bloquea si ambos prefieren estar juntos antes que con sus parejas actuales.
Una asignación estable no tiene ninguna pareja bloqueante. No exige que todos reciban su primera opción ni maximiza una suma de puntuaciones inventada. Empates, parejas inaceptables o cuotas necesitan variantes del marco.
Un bloqueo requiere dos preferencias, no solo una
A está con 2; B con 1. A prefiere 1 a 2, pero 1 prefiere B a A.
Deseo de A
A querría cambiar a 1.
Respuesta de 1
1 no quiere dejar B por A.
Bloqueo
La pareja A–1 no bloquea.
La insatisfacción de un participante no basta.
Para certificar estabilidad hay que revisar también las demás parejas.
Detectar un bloqueo real
Con la misma asignación, ahora 1 prefiere A a B.
A
Prefiere 1 a su pareja 2.
1
Prefiere A a su pareja B.
Ambos
A y 1 mejorarían formando pareja.
A–1 bloquea y la asignación es inestable.
La conclusión cambió porque cambió una preferencia concreta.
6. Aceptación diferida permite mejorar una retención provisional
Cada proponente libre propone a su primera opción no rechazada. Cada receptor conserva provisionalmente la propuesta que más prefiere entre la retenida y las nuevas, y rechaza el resto. Los rechazos son definitivos; las retenciones pueden ser reemplazadas por propuestas mejores.
Las listas están completas y no hay empates. Seguimos las rondas hasta que nadie quede libre.
Primeras propuestas
Partimos de las seis listas declaradas.
Ronda uno
A y B proponen a 1; C propone a 2.
Retenciones
1 conserva B y rechaza A; 2 conserva C.
Siguiente
A, libre, propone a 2; 2 prefiere A y rechaza a C.
Una aceptación de C por 2 no era definitiva.
Ningún receptor empeora su propuesta retenida.
Terminar el mismo procedimiento
Ahora C está libre.
Proponer a 1
Es su siguiente opción tras 2; 1 conserva B y rechaza C.
Proponer a 3
3 está libre y conserva C.
Resultado
A–2, B–1 y C–3; todos asignados tras seis propuestas.
El historial de propuestas explica quién queda con quién.
Cada proponente avanza en su lista; no vuelve a un receptor que lo rechazó.
7. Terminación y estabilidad se demuestran con invariantes
Con n personas a cada lado, cada proponente puede proponer a cada receptor una sola vez: hay como máximo n² propuestas. Si aún queda alguien libre, queda también un receptor libre; con listas completas el proceso no puede terminar dejando a ese proponente sin todas las opciones.
Si un proponente prefiere un receptor a su pareja final, tuvo que proponerle antes y ser rechazado. El receptor retenía entonces a alguien preferido y solo mejoró después. Por eso no quiere abandonar su pareja final por ese proponente: no puede existir la pareja bloqueante supuesta.
Revisar las parejas del resultado de tres por tres
Resultado A–2, B–1, C–3.
A
Solo prefiere 1 a 2, pero 1 prefiere B.
B
Está con su primera opción 1, así que no quiere otra pareja.
C
Prefiere 2 y 1 a 3; 2 prefiere A y 1 prefiere B.
Ninguna pareja no asignada bloquea: es estable.
Se revisan las preferencias de los dos miembros potenciales.
Cambiar el lado que propone puede cambiar el resultado
Dos por dos: A:1>2, B:2>1, 1:B>A y 2:A>B.
Proponen A,B
A–1 y B–2; los proponentes obtienen primeras opciones.
Proponen 1,2
1–B y 2–A; ahora esos receptores originales obtienen primeras opciones.
Verificar
Ambos resultados son estables, pero distintos.
La orientación del diseño importa.
Con preferencias estrictas completas, la aceptación diferida es óptima para el lado proponente entre las asignaciones estables.
8. Una propiedad no certifica todas las demás
Veracidad de pujas, estabilidad, eficiencia e ingresos responden preguntas distintas. Para el procedimiento general se necesita una prueba; en un caso pequeño se puede además ejecutar y verificar todas las parejas o todos los casos.
Una garantía se comunica junto a sus hipótesis. Listas incompletas o restricciones de pagos no se introducen después como si la prueba siguiera intacta. Se distingue mensaje enviado, utilidad conseguida y propiedad del resultado.
Listas incompletas cambian la conclusión sobre asignar a todos
A y B solo aceptan a 1; nadie acepta a 2.
Disponibilidad
Solo una pareja con 1 puede formarse a la vez.
Límite
No hay asignación completa aceptable para A y B.
Hipótesis
Falla el supuesto de preferencias completas con todas las parejas admisibles.
Puede quedar alguien sin asignar sin contradicción con el teorema del marco anterior.
Antes de analizar estabilidad se fija cómo se compara estar sin pareja.
Verificar el tipo de afirmación
Una simulación de subasta devuelve utilidad 4 y una asignación estable sale en seis propuestas.
Caso
Se han comprobado dos resultados concretos.
Regla
La dominancia requiere comparar toda puja rival; la estabilidad general requiere el argumento de rechazos.
Alcance
Los ejemplos ayudan a entender esas pruebas, pero no las sustituyen.
La matemática conecta ejemplos con garantías de alcance declarado.
No se concluye que todo participante tenga incentivo a decir la verdad en cualquier mecanismo estable.
Ahora lo resolvemos de principio a fin.
EJEMPLO RESUELTO 1
Segundo precio
Tu valor es 10 y la mayor puja rival es 7. Si pujas tu valor, calcula utilidad.
Datos
Valor real 10 y máximo rival 7.
Puja
Enviamos 10, el valor real.
Asignación
10>7: ganamos.Precio
En segundo precio se paga 7.
Utilidad
10−7=3.Comprobar
La puja propia 10 no es el pago bajo esta regla.
La utilidad es 3.
Pagar 10 sería una regla de primer precio, no esta subasta.
EJEMPLO RESUELTO 2
Aceptación diferida
A y B prefieren 1 antes que 2. El receptor 1 prefiere B a A; 2 prefiere A a B. Ejecuta propuestas de A,B.
Listas
A y B prefieren 1 a 2; 1 prefiere B a A, y 2 prefiere A a B.
Primera ronda
Ambos proponen a 1.
Retener
1 conserva B y rechaza A.
Continuar
A propone a 2, que lo acepta.
Asignación
B–1 y A–2.
Estabilidad
A–1 no bloquea porque 1 prefiere B; B–2 no bloquea porque B prefiere 1.
Emparejamiento B–1 y A–2.
A preferiría 1, pero 1 prefiere su asignación B: no bloquean.
Los símbolos que hemos usado
- Mecanismo
- Regla que convierte información o mensajes en asignaciones y pagos.
- Valor privado
- Valor que un participante atribuye al bien en el modelo.
- Utilidad cuasilineal
- Valor de la asignación menos pago monetario.
- Estrategia débilmente dominante
- No es peor que las alternativas frente a cualquier acción ajena.
- Pareja bloqueante
- Dos participantes que prefieren emparejarse mutuamente a sus asignaciones actuales.
- Estabilidad
- Ausencia de parejas bloqueantes, con el marco de preferencias indicado.
- Aceptación diferida
- Procedimiento de propuestas y retenciones provisionales que mejora la elección de los receptores.
Ahora te toca a ti.
Tienes cinco ejercicios. Inténtalos; las pistas te ayudan si te atascas.
Practicar este tema →