La PizarraMatemática.

Secundaria

Precios, descuentos y decisiones de compra

Una oferta puede anunciar un descuento grande y aun así tener un coste final mayor. Otra puede tener mejor precio por kilogramo, pero exigir comprar más cantidad. Vamos a construir comparaciones matemáticas completas: misma pregunta, mismas unidades, todos los componentes y una comprobación del resultado. Los precios y condiciones de los ejercicios son datos inventados.

1. La pregunta decide si comparamos total, precio por unidad o cantidad necesaria

«¿Qué cuesta menos?» puede significar menor importe de una compra o menor precio por kilogramo. Son preguntas diferentes. Primero fijamos qué cantidad necesitamos, si se permiten fracciones de envase y qué gastos deben incluirse.

Para comparar numéricamente mantenemos producto y condiciones equivalentes. El tamaño del descuento no sustituye al coste final, y el coste final no sustituye al precio por unidad si los paquetes tienen cantidades distintas.

Menor precio total no implica menor precio unitario

Un paquete de 300 g cuesta 1,20 € y otro de 1 kg, 3,50 €. Compara ambos criterios.

  1. Importe del envase

    1,20 € es menor que 3,50 €.

  2. Precio por kg

    1,20/0,3 = 4 €/kg; el otro 3,50 €/kg.
  3. Interpretamos

    El envase pequeño cuesta menos en total, el grande tiene menor coste por kg.

Resultado

Los dos criterios producen comparaciones distintas.

Lo comprobamos

Falta conocer la cantidad necesaria para convertirlo en un problema de compra concreta.

Mayor descuento, mayor precio final

Una opción cuesta 100 € y baja un 20 %; otra cuesta 60 € y baja un 15 %. Compara el importe después del descuento, sin otros gastos.

  1. Primera

    100 · 0,80 = 80 €.
  2. Segunda

    60 · 0,85 = 51 €.
  3. Comparamos finales

    Cincuenta y uno es menor.

Resultado

La segunda queda en 51 €, frente a 80 €.

Lo comprobamos

El veinte por ciento era un descuento mayor sobre una base también mayor.

2. El coste total suma lo que realmente se paga después de aplicar cada regla

Si el descuento se aplica solo al artículo, primero reducimos ese precio y después añadimos envío u otros importes que el enunciado no descuente. Con precio P, descuento p % y envío e, el modelo es total = P(1 − p/100) + e.

El envío también forma parte del coste total
AB64 €68 €6 €64 + 6 = 70 €A: 70 € · B: 68 €
Se compara un artículo de ochenta euros. Oferta A: descuento del veinte por ciento sobre el artículo, precio sesenta y cuatro, y seis euros de envío: total setenta. Oferta B: descuento fijo de doce euros y envío gratuito: total sesenta y ocho. Las barras azules son precio del artículo; el tramo rojo es el envío. Usan la misma escala.

En el dibujo, ambas opciones parten de un artículo de 80 €. A descuenta un 20 %: quedan 64 €, más 6 € de envío, total 70 €. B quita 12 € y no cobra envío: total 68 €. El envío es una parte del coste, aunque no aparezca en el titular del descuento.

Si el enunciado aplica el descuento también al envío, la expresión cambia. La colocación del paréntesis describe qué cantidades comparten esa reducción.

Descuento sobre artículo, envío aparte

Precio 50 €, descuento 10 % solo sobre el artículo y envío 4 €. Halla total.

  1. Artículo rebajado

    50 · 0,90 = 45 €.
  2. Añadimos envío

    45 + 4 = 49 €.
Resultado

Total 49 €.

Lo comprobamos

No se aplicó el diez por ciento a los cuatro euros de envío porque no formaba parte de la base declarada.

Un importe fijo y uno porcentual

Compara, para precio 100 €, A: 20 % de descuento más 8 € de envío; B: 15 € de descuento y envío gratuito.

  1. A

    100 · 0,80 + 8 = 88 €.
  2. B

    100 − 15 = 85 €.
  3. Diferencia

    A cuesta tres euros más.

Resultado

A: 88 €; B: 85 €.

Lo comprobamos

Se incluyeron los componentes de ambas opciones antes de comparar.

3. Descuentos sucesivos actúan sobre bases actualizadas

Dos descuentos del 20 % y del 10 % sobre el precio ya rebajado producen el factor 0,80 · 0,90 = 0,72. Queda el 72 % del precio inicial y el descuento conjunto es 28 %, no 30 %. Cada porcentaje tomó su propia base.

La segunda variación actúa sobre una base nueva
100 €120 €96 €+20 %−20 %1,20 · 0,80 = 0,96
Cien euros suben un veinte por ciento y pasan a ciento veinte. Después bajar un veinte por ciento de ciento veinte resta veinticuatro y deja noventa y seis. Las barras conservan la misma escala. Los factores uno coma dos y cero coma ocho se multiplican: cero coma noventa y seis, una caída final del cuatro por ciento respecto al inicio.

Si se ofrece un descuento fijo y otro porcentual, el orden puede cambiar el resultado. Restar diez euros antes de aplicar un 20 % no es lo mismo que restarlos después. Escribimos la secuencia tal como se declara.

Dos rebajas de un artículo

Precio 100 €, primero baja 20 % y después 10 % del precio reducido. Halla el final.

  1. Primer paso

    100 · 0,80 = 80 €.
  2. Segundo

    80 · 0,90 = 72 €.
  3. Descuento total

    100 − 72 = 28 €.
Resultado

Final 72 € y rebaja total 28 %.

Lo comprobamos

Multiplicar factores confirma 0,72.

El orden con un descuento fijo

Desde 50 €, compara restar 10 € y luego bajar 20 %, con bajar 20 % y luego restar 10 €.

  1. Primer orden

    (50 − 10) · 0,80 = 32 €.
  2. Segundo

    50 · 0,80 − 10 = 30 €.
  3. Interpretamos

    El porcentaje se aplicó a bases distintas.

Resultado

32 € en el primer orden; 30 € en el segundo.

Lo comprobamos

Los paréntesis expresan qué operación ocurre primero.

4. Para comparar envases calculamos una tasa con la misma unidad

El precio unitario es coste/cantidad. Si queremos €/kg, convertimos gramos a kg antes de dividir; para €/L, mililitros a litros. Después comparamos números con la misma unidad.

Una diferencia de precio unitario no dice por sí sola qué envase contiene la cantidad que necesitamos. Esa segunda condición se incorpora después. Mantenemos separadas la comparación de tasas y la de importes de compra.

Masas diferentes

A: 400 g por 2,20 €. B: 750 g por 3,75 €. Compara €/kg.

  1. A

    400 g = 0,4 kg; 2,20/0,4 = 5,50 €/kg.
  2. B

    750 g = 0,75 kg; 3,75/0,75 = 5 €/kg.
Resultado

B tiene menor precio por kg: cinco frente a 5,50.

Lo comprobamos

Los importes de envase no se dividieron por gramos como si fueran kg.

Volúmenes diferentes

A: 250 mL por 1,20 €. B: 600 mL por 2,70 €. Compara €/L.

  1. A

    1,20/0,25 = 4,80 €/L.
  2. B

    2,70/0,60 = 4,50 €/L.
Resultado

B tiene menor precio por litro.

Lo comprobamos

Se compararon las mismas magnitudes en litros, no los dos números de mL con precios sin convertir.

5. Una promoción por lotes debe contar unidades pagadas y recibidas

En un tres por dos de unidades idénticas, cada grupo completo de tres cuesta 2p y recibe tres productos. El coste medio es 2p/3: una reducción de un tercio respecto a pagar tres precios completos. No es un descuento del 50 %, porque la comparación se hace con tres unidades, no con las dos pagadas.

Tres unidades iguales cuestan dos precios unitarios
1Pagado1Pagado1Sin cargoPagas 2 · recibes 3Coste por unidad: 2p / 3
Promoción ideal tres por dos aplicada a un grupo completo de tres unidades idénticas de precio p, sin otros costes. Se pagan dos precios p y se reciben tres unidades. El coste medio por unidad es dos tercios de p. La reducción relativa es un tercio si la referencia es pagar tres precios completos.

Si compramos cuatro y la promoción se aplica por cada grupo completo de tres, pagamos dos del grupo y una adicional: tres precios por cuatro unidades. El coste unitario ya es 3p/4. No aplicamos el factor 2/3 a una cantidad que no forme grupos completos sin revisar la regla.

Un envase con 20 % más cantidad al mismo precio divide su tasa por 1,20.

El precio unitario baja 1 − 1/1,20 = 1/6, aproximadamente 16,67 %.

Aumentar cantidad y descontar precio son dos formas distintas de construir una tasa.

Un grupo completo

Cada unidad vale 6 € y hay tres por dos. Compras exactamente tres, sin otros gastos. Halla coste total y unitario.

  1. Unidades pagadas

    Dos.

  2. Total

    2 · 6 = 12 €.
  3. Por unidad recibida

    12/3 = 4 €.
Resultado

Total 12 € y coste medio 4 €/unidad.

Lo comprobamos

Comparado con 18 € por tres sin promoción, se ahorran seis: un tercio.

Una unidad fuera del grupo

Misma promoción y precio de 6 €, pero compras cuatro. La promoción solo actúa por grupos completos de tres. Halla total y coste medio.

  1. Grupo de tres

    Doce euros.

  2. Cuarta unidad

    Seis euros más.

  3. Total y media

    18 €; 18/4 = 4,50 €/unidad.
Resultado

Total 18 € y media 4,50 €/unidad.

Lo comprobamos

No es cuatro euros por unidad: no se obtuvo otro grupo completo promocionado.

6. Las tarifas con coste fijo pueden cruzarse

Supongamos A = 4 + 2x y B = 3x, en euros, con x unidades de uso.

A tiene un fijo de cuatro y menor coste por unidad; B no tiene fijo. Igualamos para encontrar el uso donde cuestan lo mismo: 4 + 2x = 3x, de donde x = 4.

El uso decide qué coste queda por debajo
€Unidades de uso x02468100102030x = 4A: 4 + 2x · B: 3x
Dos tarifas matemáticas: A cobra cuatro euros fijos y dos por unidad de uso; B cobra tres por unidad sin fijo. Se igualan con cuatro unidades: ambas cuestan doce euros. Con menos de cuatro B cuesta menos y con más de cuatro A cuesta menos. Los ejes muestran uso y euros, no dos longitudes físicas.

Con menos de cuatro unidades, B cuesta menos; con más, A. En cuatro ambas cuestan doce. El gráfico permite ver cuál queda por debajo en cada intervalo. No hay una tarifa numéricamente menor para todos los usos.

Si el uso solo puede ser entero, comparamos los valores enteros admitidos. Un punto de cruce fraccionario sigue separando el orden de costes, aunque no sea una compra posible.

Comparar a ambos lados del cruce

Con A = 4 + 2x y B = 3x, compara para x = 3 y x = 5.

  1. Tres unidades

    A = 10 €, B = 9 €.
  2. Cinco unidades

    A = 14 €, B = 15 €.
  3. Interpretamos

    El orden se invirtió al pasar el cruce de cuatro.

Resultado

Con tres cuesta menos B; con cinco, A.

Lo comprobamos

La diferencia A − B = 4 − x cambia de signo en cuatro.

Hallar otro punto de igualdad

A = 10 + x y B = 4 + 3x. Halla cuándo empatan.

  1. Igualamos

    10 + x = 4 + 3x.
  2. Reordenamos

    6 = 2x.
  3. Uso y coste

    x = 3; ambas cuestan 13 €.
Resultado

Empatan con tres unidades, en trece euros.

Lo comprobamos

Se comprobó sustituyendo en las dos reglas.

7. No redondeamos una tasa antes de comparar si eso oculta una diferencia

Una tasa puede tener más decimales que un importe final. Conservamos la precisión de la cuenta hasta que el problema diga cómo redondear. Dos precios unitarios que se muestran con dos decimales iguales pueden proceder de totales diferentes.

El criterio de redondeo también importa en sumas: redondear cada componente y luego sumar no siempre coincide con sumar primero y redondear al final. Declaramos qué regla sigue el ejercicio y no añadimos una igualdad exacta donde solo hay una aproximación.

Dos tasas que parecen iguales al redondear

Tres unidades cuestan 1 € en A y 1,01 € en B. Compara el coste unitario exacto.

  1. A

    1/3 € por unidad.

  2. B

    1,01/3 € por unidad.

  3. Diferencia

    0,01/3 € por unidad, positiva.

Resultado

A tiene menor coste unitario, aunque ambas tasas se redondeen a 0,33 €.

Lo comprobamos

Los totales de tres unidades conservan la diferencia de un céntimo.

El momento del redondeo cambia la suma

Dos importes intermedios valen 2,995 € cada uno. Compara redondear cada uno a céntimos antes de sumar con sumar primero y redondear.

  1. Por separado

    Cada 2,995 se redondea a 3,00 con la regla usual al céntimo; total 6,00 €.

  2. Sumando primero

    2,995 + 2,995 = 5,990 €; final 5,99 €.
Resultado

Se obtienen 6,00 € o 5,99 € según el criterio.

Lo comprobamos

La diferencia procede del redondeo declarado, no de una suma distinta de los valores exactos.

8. Una decisión matemática completa responde al criterio del enunciado

Una solución no acaba en una tasa si se pedía coste total para una cantidad concreta. Reunimos los datos permitidos, la cantidad necesaria y los componentes que entran en el modelo. Después decimos qué opción minimiza ese criterio y en qué condiciones.

Si falta un precio inicial, un coste fijo o el número de unidades de uso, la comparación puede quedar indeterminada. Podemos escribir una expresión o un punto de cruce sin inventar el dato. Comprobar la conclusión con los importes originales cierra el problema.

Cantidad necesaria y envases enteros

Necesitas al menos 600 g. A vende 300 g por 1 €; B vende 500 g por 1,50 €. Se pueden mezclar envases, no partirlos y no hay otros costes. Halla el menor coste posible.

  1. Precio unitario

    A: 10/3 €/kg; B: 3 €/kg.

  2. Compras que alcanzan la cantidad

    Dos A: 600 g por 2 €. Un A y un B: 800 g por 2,50 €. Dos B: 1000 g por 3 €.

  3. No basta un envase

    Ni uno de A ni uno de B alcanza seiscientos.

  4. Mínimo

    Dos envases A por dos euros.

Resultado

El menor coste para esa cantidad es 2 € con dos A.

Lo comprobamos

B tiene menor tasa por kg, pero su tamaño de envase no da el menor desembolso para esta necesidad.

Falta la base de un descuento

Una opción anuncia 25 % de rebaja y otra 15 %, sin indicar sus precios iniciales. ¿Podemos comparar importes finales?

  1. Expresiones

    Finales 0,75P₁ y 0,85P₂.

  2. Dato faltante

    No conocemos P₁ ni P₂.

  3. Conclusión

    Un porcentaje mayor no fija el menor importe.

Resultado

No hay un orden de precios finales determinado con esos datos.

Lo comprobamos

La comparación puede escribirse como 0,75P₁ frente a 0,85P₂ hasta conocer las bases.

Ahora lo resolvemos de principio a fin.

EJEMPLO RESUELTO 1

Dos ofertas

Un artículo de 80 € tiene oferta A: 25 % de descuento y 5 € de envío; B: 15 € de descuento y envío gratis. ¿Cuál cuesta menos?

  1. Coste A del artículo

    80 · (1 − 0,25) = 60 €.
  2. Añadimos su envío

    60 + 5 = 65 €.
  3. Coste B

    80 − 15 = 65 €, con envío gratuito.
  4. Comparación completa

    Ambas cuestan 65 €.

  5. Comprobamos alcance del descuento

    La rebaja porcentual se calculó sobre el artículo; el envío se añadió después.

Resultado

Empatan en 65 €.

Lo comprobamos

Ambas expresiones incluyen envío.

EJEMPLO RESUELTO 2

Envases

Un envase de 600 g cuesta 3 € y otro de 1 kg cuesta 4,80 €. ¿Cuál tiene menor precio por kg?

  1. Primera masa en kg

    600 g = 0,6 kg.
  2. Tasa del primer envase

    3/0,6 = 5 €/kg.
  3. Tasa del segundo

    4,80/1 = 4,80 €/kg.
  4. Comparamos

    El envase de un kg tiene menor precio por kg.

  5. Comprobación para la misma masa

    A 4,80 €/kg, 0,6 kg costarían 2,88 €, menos que los tres euros del otro.

Resultado

El de 1 kg.

Lo comprobamos

A 4,80 €/kg, 600 g costarían 2,88 €, menos de 3 €.

Los símbolos que hemos usado

P
Precio inicial antes del descuento.
p %
Porcentaje de descuento calculado sobre una base indicada.
D
Descuento en euros, que se resta del precio correspondiente.
G
Gasto añadido, como envío, declarado en euros.
C
Coste total que se paga por la opción completa.
u=C/q
Precio por unidad de cantidad q, con q>0.
x
Cantidad de uso, unidades o distancia sobre la que depende una tarifa.

Ahora te toca a ti.

Tienes cinco ejercicios. Inténtalos; las pistas te ayudan si te atascas.

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