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Máster y doctorado

Operadores pseudodiferenciales

Derivar una oscilación e elevado a ixξ la multiplica por iξ. Podemos describir un operador diciendo qué hace a cada frecuencia; así una segunda derivada se vuelve una potencia y algunas inversas se vuelven divisiones. Empezaremos por esa traducción y después veremos qué cambia cuando la regla depende también de la posición.

1. El símbolo traduce el operador a posición y frecuencia

Fijamos D_{j}=(1/i)\partial_j=−i\partial_j.

Entonces D_{j} de e elevado a ix·ξ es \xi_j por la misma exponencial. Para un diferencial P=Σa_\alpha(x)Dᵅ, su símbolo completo es p(x, ξ)=Σa_\alpha(x)ξᵅ. El principal conserva solo el grado máximo en ξ.

La inversa divide en cada frecuencia por el peso que el operador multiplica
P=1−∂² Q=P⁻¹0P: ×1Q: ×11P: ×2Q: ×1/23P: ×10Q: ×1/10A cada ξ le corresponde su propio peso.
Los círculos contienen las frecuencias cero, uno y tres. El símbolo completo de P igual a uno menos la segunda derivada es uno más xi al cuadrado. Por eso multiplica respectivamente por uno, dos y diez. Su inversa exacta Q multiplica por uno, un medio y un décimo. Son factores de amplitud de Fourier; no alturas de barras ni valores de la función en el espacio físico. El símbolo principal de P es solo xi al cuadrado, por lo que no se debe confundir con el completo que se invierte aquí.

Un multiplicador de Fourier usa una regla a(ξ). Un pseudodiferencial permite una regla a(x, ξ), suave pero no necesariamente polinómica en ξ. Por ejemplo, el peso ⟨ξ⟩ˢ=(1+|ξ|²) elevado a s/2 describe potencias fraccionarias de 1−Δ. Invertir ese peso puede producir un operador que ya no sea diferencial de orden finito.

Traducir una derivada con el signo correcto

P=−∂² en una dimensión.

  1. Una derivada

    ∂ de e elevado a ixξ da iξ por la exponencial.

  2. Dos derivadas

    ∂² da (iξ)²=−ξ².
  3. Signo exterior

    −∂² multiplica por ξ².

Resultado

El símbolo es ξ², de orden dos.

Lo comprobamos

Es positivo cuando ξ≠0.

Separar completo y principal

P=1−∂².

  1. Completo

    El término identidad aporta uno y −∂² aporta ξ².

  2. Principal

    El grado más alto es dos: queda ξ².

  3. Evaluación

    En ξ=3, el completo vale diez y el principal nueve.
Resultado

Añadir uno cambia el completo pero no el principal de orden dos.

Lo comprobamos

La inversa exacta en toda la recta usará el completo.

2. Una clase de símbolos controla también todas sus derivadas

La clase S^m_{1,0} exige |\partial_x^\alpha\partial_\xi^\beta a(x,\xi)|\le C_{\alpha\beta}\langle\xi\rangle^{m-|\beta|}. Cada derivada en ξ reduce el crecimiento permitido; derivar en x no lo aumenta. Los índices 1,0 registran esa regla.

En una versión local las constantes dependen de un compacto en x. En la global son uniformes para todo x. Una sola cota de |a| no controla sus derivadas y no basta para todos los teoremas del cálculo. La intersección de las clases de todos los órdenes se llama S⁻∞: decrece con cualquier potencia de frecuencia, junto con sus derivadas.

Comprobar un polinomio

a(ξ)=ξ².

  1. Sin derivar

    |ξ²|≤⟨ξ⟩².
  2. Derivar una vez

    2ξ se controla por 2⟨ξ⟩.

  3. Más derivadas

    La segunda es dos y las siguientes cero: cumple orden dos.

Resultado

También pertenece a órdenes mayores, pero no a orden uno.

Lo comprobamos

ξ²/⟨ξ⟩ crece sin cota al ir a infinito.

No confundir local con global

a(x, ξ)=xξ.

  1. En un compacto

    Si |x|≤R, entonces |a|≤R⟨ξ⟩; las demás derivadas también cumplen las cotas locales de orden uno.

  2. En toda la recta

    Fijar ξ=1 deja |a(x,1)|=|x|, sin cota uniforme en x.
  3. Alcance

    El ejemplo sirve en el cálculo local o con recortes de posición.

Resultado

No es un símbolo global uniforme de la clase indicada.

Lo comprobamos

Los ejemplos de orden de operadores con x se entienden con esa localización.

3. La cuantización convierte la regla en un operador concreto

Aquí usamos Fourier sin factor en la transformada: \widehat f(\xi)=\int e^{-ix\cdot\xi}f(x)\,dx. La inversa lleva (2π)⁻ⁿ. Así la cuantización de Kohn–Nirenberg es \operatorname{Op}(a)f(x)=(2\pi)^{-n}\int e^{ix\cdot\xi}a(x,\xi)\widehat f(\xi)\,d\xi. En Schwartz, el decaimiento de f̂ hace converger esta integral para símbolos de crecimiento polinómico.

El núcleo formal es la integral de e elevado a i(x−y)·ξ por a(x, ξ), con el mismo factor. Generalmente se interpreta como distribución oscilatoria, por ejemplo introduciendo un recorte χ(εξ) y tomando un límite distribucional. Lejos de x=y, la integración por partes en ξ hace visible que ese núcleo es suave.

Una regla solo de posición

a(x, ξ)=b(x), con b suave y de derivadas acotadas.

  1. Sacar b

    No depende de ξ y sale de la integral.

  2. Inversión

    La integral restante es exactamente f(x).

  3. Operador

    Op(a)f=b(x)f(x).
Resultado

La multiplicación ordinaria está incluida en la teoría.

Lo comprobamos

El núcleo es b(x)δ(x−y), una distribución, no una función suave sobre la diagonal.

Una regla solo de frecuencia

a(ξ)=1/(1+ξ²).

  1. Aplicar

    La transformada de la salida es f̂(ξ)/(1+ξ²).

  2. Multiplicar de vuelta

    El símbolo 1+ξ² del operador 1−∂² recupera f̂.

  3. Inversa

    Op(a) es la inversa exacta de 1−∂² en este marco de toda la recta.

Resultado

Los símbolos de frecuencia se componen multiplicando exactamente.

Lo comprobamos

Con dependencia en x aparecerán correcciones.

4. Cambiar dónde se evalúa la posición cambia los términos inferiores

Kohn–Nirenberg evalúa el símbolo en x. Weyl usa (x+y)/2 en el núcleo. Comparten el símbolo principal bajo las identificaciones del cálculo, pero no necesariamente el símbolo completo del mismo operador.

Para xξ en una dimensión, Kohn–Nirenberg da xD. Weyl da (xD+Dx)/2. Aquí Dx significa componer D con la multiplicación por x.

Leibniz da Dx=xD−iI, por lo que Weyl produce xD−i/2.

La cuenta es local o sobre pruebas; xξ no tiene las cotas globales uniformes de la sección anterior.

Comprobar el conmutador actuando sobre una función

Comparar D(xf) y xDf.

  1. Producto

    D(xf)=−i(f+xf′).
  2. Segundo orden

    xDf=−ixf′.
  3. Diferencia

    D(xf)−xDf=−if, es decir [D, x]=−iI.
Resultado

Coeficiente y derivada no se pueden intercambiar gratuitamente.

Lo comprobamos

La diferencia no contiene derivadas de f: es un término de orden cero.

Comprobar Weyl en un pequeño ejemplo

En una región donde f(x)=x².

  1. Kohn–Nirenberg

    xDf=−2ix².
  2. Corrección

    Restar (i/2)f da −(5i/2)x².

  3. Promedio directo

    D(xf)=−3ix²; la media con −2ix² da el mismo resultado.
Resultado

El término inferior cambia un resultado evaluable.

Lo comprobamos

Podemos realizar este ejemplo con una prueba que coincida con x² en esa región.

5. La composición incluye derivadas cruzadas y la serie es asintótica

Para A=Op(a) y B=Op(b), el símbolo de AB tiene expansión a\#b\sim\sum_\alpha\frac{1}{\alpha!}\,\partial_\xi^\alpha a\,D_x^\alpha b. Si a y b tienen órdenes m y m′, truncar antes de |α|=N deja un resto de orden m+m′−N. No se afirma convergencia de la serie infinita.

El primer término es ab. El conmutador baja al menos un orden y su principal escalar es 1/i por el corchete Σ(\partial_\xi a\partial_x b−\partial_x a\partial_\xi b). El adjunto tiene principal conjugado, con correcciones inferiores para el completo. Un símbolo real no vuelve automáticamente autoadjunto al operador: importan cuantización y dominio.

Una composición que se calcula exactamente

A=D y B es multiplicación por b(x).

  1. Leibniz

    D(bf)=bDf−ib′f.
  2. Símbolo

    Es ξb(x)−ib′(x).

  3. Comparación

    El producto ξb era solo el primer término; la primera corrección aporta −ib′.

Resultado

No queda resto en este caso porque a=ξ no tiene derivadas de orden dos.

Lo comprobamos

Con b=x recuperamos ξx−i.

Un conmutador de segundo orden

Calcular [D², x] sobre pruebas.

  1. Una aplicación

    Dx=xD−iI.
  2. Otra aplicación

    D²x=D(xD−iI)=xD²−2iD.
  3. Restar

    [D², x]=−2iD, de orden uno.
Resultado

La composición de orden dos y cero tiene conmutador de orden uno.

Lo comprobamos

La fórmula principal da lo mismo: (1/i)·2ξ=−2iξ.

6. Pseudolocalidad conserva las posiciones singulares, no todo el soporte

Para símbolos globales estándar de orden m con cotas uniformes, Op(a): Hˢ→H elevado a s−m es continuo. El caso de orden cero contiene la acotación L² de Calderón–Vaillancourt, con control de derivadas del símbolo. Una cota arbitraria del valor de a no reemplaza esas condiciones.

Pseudolocal no significa que el soporte de la salida sea igual al de la entrada
Una inversa puede ampliar el soporte.δ₀Qδ₀ = e⁻|ˣ| / 20Es suave a ambos lados, no en cero.
La masa inicial delta está soportada en cero. Para la inversa de uno menos la segunda derivada en la recta, la salida es un medio por e elevado a menos valor absoluto de x. Es positiva fuera de cero y por tanto su soporte es toda la recta. Solo tiene una esquina en el origen: no ha creado nuevas posiciones singulares. La derivada de la salida salta de un medio a menos un medio, por lo que al aplicar uno menos la segunda derivada recuperamos delta. Se usa una entrada compacta; no se afirma que este núcleo de convolución sea propiamente soportado globalmente.

En teoría local se usan recortes y operadores propiamente soportados, cuyas proyecciones del soporte del núcleo son propias sobre compactos. Actúan sobre distribuciones sin aportes incontrolados desde infinito. La pseudolocalidad dice sing supp(Pu)⊂sing supp(u), y su versión direccional WF(Pu)⊂WF(u). Puede haber valores nuevos lejos del soporte inicial, pero suaves allí.

Una inversa extiende el soporte de una masa

En R, Q=(1−∂²)⁻¹ y el dato es δ₀.

  1. Núcleo

    La salida es G(x)=e elevado a −|x| dividido por dos.
  2. Soporte

    G es positiva en toda R, aunque el dato solo estaba soportado en cero.

  3. Singularidad

    G es suave para x≠0 y tiene una esquina en cero: no crea nuevas posiciones singulares.

Resultado

No local y pseudolocal son propiedades compatibles.

Lo comprobamos

Se aplica a una entrada compacta; no se está calificando ese núcleo global como propiamente soportado.

Leer una pérdida de regularidad

Un símbolo de orden dos aplicado a u∈H³(Rⁿ).

  1. Entrada

    Hay tres órdenes de control Sobolev.

  2. Orden

    El operador puede consumir dos.

  3. Salida

    La continuidad indicada controla la salida en H¹.

Resultado

El exponente de salida es s−m.

Lo comprobamos

Es una garantía mínima; un dato particular puede producir una salida más regular.

7. Elipticidad permite invertir a altas frecuencias y corregir los errores

Un símbolo de orden m es elíptico si su módulo está acotado por debajo por c⟨ξ⟩ᵐ a frecuencias suficientemente altas, con el alcance local o global declarado. Para un principal homogéneo escalar esto equivale a que no se anule en covectores no nulos, con la uniformidad correspondiente.

No se exige invertirlo en ξ=0.

Se empieza con q igual a un recorte de altas frecuencias dividido por a. La composición produce identidad más un error de orden −1. Se corrige ese error y los siguientes órdenes, y se suma asintóticamente. La parametrix Q tiene orden −m y cumple QP=I+R, PQ=I+S con restos regularizantes en la región de trabajo.

Elipticidad en dos dimensiones

Principal p(ξ)=ξ₁²+ξ₂².

  1. Anular

    Una suma de dos cuadrados reales es cero solo si ambos son cero.

  2. Fuera del origen

    Todo ξ≠0 da p(ξ)>0.
  3. Uniformidad

    p=|ξ|², que a altas frecuencias es comparable a ⟨ξ⟩².
Resultado

Es elíptico de orden dos.

Lo comprobamos

La frecuencia cero no contradice la definición de altas frecuencias.

Por qué dividir no basta con coeficientes variables

P=a(x)D, donde a es suave y no se anula en la región; empezar con el símbolo q=1/(a(x)ξ) solo a altas frecuencias.

  1. Primer producto

    Los símbolos a(x)ξ y 1/(a(x)ξ) multiplican a uno.

  2. Composición

    Las derivadas en x de a y las derivadas en ξ del recíproco generan términos adicionales.

  3. Corregir

    Hay que cancelar esos términos de órdenes inferiores para construir la parametrix completa.

Resultado

Inversión del símbolo principal es el comienzo del procedimiento.

Lo comprobamos

El recíproco se recorta lejos de ξ=0; no se define D⁻¹ global exacto mediante esta cuenta formal.

8. La parametrix convierte control de la ecuación en regularidad de la solución

De QP=I+R obtenemos u=Q(Pu)−Ru.

El segundo término es suave y Q tiene orden −m. Por tanto, si Pu pertenece localmente a Hˢ y P es elíptico allí, u pertenece localmente a H elevado a s+m. En particular, Pu suave implica u suave en la región elíptica.

La versión microlocal usa posición y dirección de frecuencia. Donde el principal no se anula, se puede recuperar regularidad en esa dirección. Un operador no elíptico puede dejar sin observar algunas singularidades: la ecuación Pu=0 no las elimina automáticamente.

Recuperar dos órdenes

P elíptico de orden dos y Pu∈L² local.

  1. Datos

    L² es H⁰.

  2. Parametrix

    Q tiene orden −2 y envía H⁰ local a H² local, usando recortes apropiados.

  3. Resto

    Ru es suave, así que u∈H² local.
Resultado

La ganancia es s+m=0+2.

Lo comprobamos

No se ha afirmado una condición de borde ni una estimación global sin ellas.

Una dirección que el operador no detecta

En R², u(x₁, x₂)=δ(x₂) y P=D₁.

  1. Independencia

    u no cambia con x₁: D₁u=0 en distribuciones.
  2. Singularidad

    u sigue siendo singular en la recta x₂=0.
  3. Principal

    ξ₁ se anula en covectores verticales (0, η), justamente las direcciones singulares del dato.

Resultado

El fallo de elipticidad explica la singularidad que permanece.

Lo comprobamos

Una salida cero y suave no basta para suavidad de entrada sin hipótesis elíptica.

9. Una obstrucción global puede sobrevivir a la inversión local

En una variedad compacta sin borde, el Laplaciano anula las constantes. Es elíptico pero no tiene inversa en todo el espacio de funciones. Una parametrix permite un resto regularizante, incluido un proyector de rango finito suave. No elimina por sí sola núcleo y conúcleo.

En toda Rⁿ, 1−Δ sí tiene inversa exacta por el multiplicador 1/(1+|ξ|²). En una variedad, el principal se interpreta como función en el cotangente y el cálculo se pega en coordenadas; los términos inferiores dependen de elecciones. Fronteras, coeficientes poco regulares y otras clases de símbolos exigen herramientas adicionales.

Resolver en el círculo solo después de separar la constante

P=−∂² en funciones de período 2π.

  1. Modos

    e elevado a ikx tiene autovalor k².

  2. Problema

    En k=0 el autovalor es cero, por lo que no podemos dividir.

  3. Complemento

    En funciones de media cero se divide cada coeficiente por k², k≠0; la composición general deja I menos el proyector sobre constantes.

Resultado

El resto de rango uno es suave y compatible con una parametrix.

Lo comprobamos

El dato constante uno no está en el rango de P sobre funciones periódicas.

Añadir masa elimina esta obstrucción en el modelo

P=1−∂² en el mismo círculo.

  1. Autovalores

    Ahora son 1+k².

  2. Cero incluido

    Para k=0 el valor es uno, no cero.
  3. Invertir

    Todos los modos se dividen por un número positivo.

Resultado

Aquí el símbolo completo produce una inversa exacta.

Lo comprobamos

El principal sigue siendo ξ²; esa coincidencia no convierte toda parametrix en inversa exacta.

Ahora lo resolvemos de principio a fin.

EJEMPLO RESUELTO 1

Laplaciano

Halla el símbolo de −∂ₓ² en una dimensión.

  1. Convención

    D=−i∂, de modo que −∂²=D².
  2. Onda de prueba

    Consideramos e elevado a ixξ para leer el símbolo.

  3. Primera derivada

    Multiplica por iξ.

  4. Segunda derivada

    Multiplica por (iξ)²=−ξ².
  5. Signo exterior

    −∂² tiene símbolo ξ², de orden dos.

  6. Comprobar

    Para ξ≠0 es positivo y comparable a ⟨ξ⟩² a altas frecuencias: es elíptico. La onda solo se usa para leer la regla, no como vector L² global.

Resultado

El símbolo es ξ², de orden 2.

Lo comprobamos

Es positivo para ξ≠0 y elíptico.

EJEMPLO RESUELTO 2

Un operador con masa

Halla el símbolo principal de 1−∂ₓ².

  1. Operador

    P=1−∂².
  2. Completo

    La identidad aporta uno y la segunda derivada con signo aporta ξ².

  3. Resultado completo

    p(x, ξ)=1+ξ².
  4. Grado máximo

    El término de grado dos es ξ².

  5. Principal

    El símbolo principal es ξ².

  6. Distinguir

    En ξ=0 el completo vale uno y el principal cero.

    El orden sigue siendo dos; una inversa exacta de este modelo divide por el completo.

Resultado

El símbolo principal es ξ².

Lo comprobamos

Añadir 1 no cambia el orden 2.

Los símbolos que hemos usado

f̂(ξ)
En esta lección, Fourier sin factor inicial: f̂(ξ)=∫e^−ix·ξf(x)dx; la inversa lleva (2π)^−n.
Dⱼ=−i∂ₓⱼ
Derivada normalizada para que su multiplicador de Fourier sea ξⱼ.
⟨ξ⟩
Peso (1+|ξ|²)^1/2, que trata conjuntamente frecuencias bajas y altas.
Sᵐ₁,₀
Símbolos suaves con |∂ₓᵅ∂ξᵝa|≤Cαβ⟨ξ⟩^(m−|β|); las constantes son uniformes en x para la versión global.
Op(a)
Cuantización de Kohn–Nirenberg: evalúa el símbolo en la posición de salida x.
σₘ(P)
Símbolo principal: clase del símbolo módulo símbolos de orden m−1; para operadores clásicos tiene representante homogéneo principal.
Ψ⁻∞
Operadores regularizantes o de orden menos infinito: localmente tienen núcleo suave.
WF(u)
Frente de onda: posiciones y direcciones de covectores no nulos donde una distribución no es suave microlocalmente.

Ahora te toca a ti.

Tienes cinco ejercicios. Inténtalos; las pistas te ayudan si te atascas.

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